RAUL ARIAS Y SU TRINOTOFOBIA...

Poeta, dramaturgo y periodista. Formó parte del grupo cultural Tzántzicos, que al decir de Jorge Enrique Adoum "contribuyó a la renovación de la poesía ecuatoriana de los años 60". Sobre el último libro de este autor, el poeta Euler Granda, apunta: "La temática de Cinema vida flutúa de un lado a otro desde los elementos primordiales como la tierra, el aire, el fuego, hasta el cometa Halley, o una carta a Susana, pero fundamentalmente hay un adentramiento en los versos, un bucear en su sustancia, un escarbar los seres y las cosas, desde un particular punto de vista y por lo mismo de una personal forma expresiva."

Obra literaria: Poesía en bicicleta, 1975; Lechuzario, poesía, 1983; Trinofobias, poesía, 1988; Signos en el fuego, reportajes, 1987; Espejo: un zapador de la colonia americana, obra premiada en el Concurso de Libretos de Radioteatro de Radio Televisión Alemana, 1989; Luces y espejos en la oscuridad, escrita en colaboración con Iván Toledo, Premio Nacional de Obras de Teatro convocado por la Casa de la Cultura Ecuatoriana, 1990; Cinemavida, poesía, 1995; Caracol en llamas, poesía, y Picadas del viento, radioteatro (2001); Pedal de viento, antología poética, 2004; Duende escapado del espejo, volumen que recoge trabajos sobre Eugenio Espejo, 2006.

RAUL ARIAS
(1944)


Les digo:
"Bailemos por el muerto".
Y no me creen.
"¿Para qué estar tan tristes?",
les suplico.
Pero no.
Es la costumbre.
La ingenua, la bárbara,
la estúpida, la maldita,
la santa, la tuerta,
la muy civilizada,
la costumbre, muchacho.
Calla.
No debes reír,
sería un crimen.
¡Cuidado con bailar!
Hereje, sacrílego,
malhijo, monstruo,
satanás.
Silencio.
Y llora por el muerto.

*

Ah, poetas de mi tierra,
poetitas de mierda
con quienes aprendí a conocer
una nueva enfermedad:
la trinofobia.
Poetas de poetas,
esqueletos de oficina,
telefónicos versos,
dominicales y amarillos,
sálvensesipueden,
novios cíe la muerte,
vividores de la luna,
no se sorprendan
cuando guiando mi bici
les caiga encima,
transeúntes de vías láctea
y lean el periódico aman
al otro día:
"Poeta Zutano,
recuperándose.
Le cayó encima
un ángel de cien metros".

De SOL DE ABEJAS

La hoja en blanco
saca la lengua.
Desafía
como un samurai.
Invita como
el culo de una quinceañera
Engaña
como un fantasma
con seis ventanas.
Jala la imaginación
para que te vuelvas concre
ladrillo de edificio,
caña de pescador,
corazón para incendiar el r
Eso
Es
una hoja en blanco.